
Corazón de perra
En nombre de la ciencia, un médico de aura siniestra y una mujer tan seductora como implacable la convierten en objeto de estudio, la rebautizan Laika y la empujan a un territorio donde el cuerpo deja de pertenecerle por completo. Entre clínicas, quirófanos, celdas y fugas, la narradora intenta sostener lo único que no puede dejarse arrebatar del todo: la memoria de sí misma, su lengua y una precaria pero feroz voluntad de autonomía. Corazón de perra es una novela de gran intensidad verbal y extraña belleza, donde la experiencia de la enfermedad se transforma en una indagación radical sobre el poder, el dolor y la resistencia. Victoria Guerrero Peirano construye una voz hipnótica que cruza delirio, lucidez y violencia para narrar un cuerpo intervenido, vigilado y aun así indócil. Un relato perturbador y deslumbrante sobre lo que significa perderse y luchar, incluso en ruinas, por volver a pertenecerse.
Todas las poetas peruanas tienen cáncer
La escritora y periodista italiana de origen africano Igiaba Scego (1974) emplea el término jiran (enfermo) para describir la terrible historia de su país de origen convertida en una cruenta colonia italiana (1886-1941). La palabra somalí me conduce hasta el poema Todas las poetas peruanas tienen cáncer de Victoria Guerrero Peirano, en el que el cáncer más que una metáfora de un padecimiento es una radiografía de la realidad peruana. Precisamente, contra el ensimismamiento- reacción natural de una afección que nos arredra-, la poeta abre una ventana para ver qué sucede más allá de su propio cuerpo: la situación sociopolítica que atraviesa el Perú. Hablamos de la trágica muerte de los manifestantes en las protestas contra los regímenes dictatoriales; muchos de ellos jóvenes, o personas que sin ser protestantes fueron víctimas mortales de la represión policial en ciudades donde la población es más aguerrida, aunque vulnerable: Juliaca-Puno, Apurímac, Ayacucho.
— Escribe: Carmen Ollé.
Diary of a Proletarian Seamstress
In this beautifully woven translation, Victoria Guerrero’s Diary of a Proletarian Seamstress is a vindication of our mothers and grandmothers, who toiled in the dark, sewing and knitting, and of all the women in factories trying to satisfy our hunger for fast fashion. With each line, Guerrero rips through the seams of sexist and classist distinctions that elevate fine art above handicraft, professors above factory workers, and writers above seamstresses. From the luminous frayed threads emerge the shared silences and rage of these women, which, woven together, form a sturdy but fluid textile that invites us to consider and acknowledge the price of their invisible labor.
—Rosa Alcalá, author of YOU
One of the most destabilizing poets of contemporary Peruvian literature, provoking us and demanding that we reconsider our notions of body, language, and nation.
—Sara Uribe, author of Antígona González






Berlin
Victoria Guerrero Peirano: «La literatura solo es posible, en mi caso, si va al nervio» Por Gabriel Ruiz Ortega Dueña de una obra poética a considerar, en la que sobresalen El mar, ese oscuro porvenir y Ya nadie incendia el mundo, Victoria Guerrero Peirano nos entrega el consagratorio Berlin (Intermezzo Tropical, 2011). Sobre esta publicación, conversé con la autora. – Luego de leer tu poemario Berlin, me quedó claro que la indignación es su principal tópico, a veces de manera patente y otras latentes. En este sentido, pienso que es todo un logro, ya que los recursos que usaste te permitieron canalizarlo hacia versos y poemas de gran alcance. – Parece que la palabra está de moda, ¿no? El movimiento de los indignados, ciudadanos que protestan más allá de posiciones políticas de izquierda o derecha. Es bien interesante, porque se ha llegado a un punto en que no se aguanta más, pero me pregunto si se puede estar más allá de eso, si hay alguna otra salida, porque la ideología está acechando permanentemente, y salir de ella es solo una apariencia. Más que indignación, yo diría que se trata de una posición, es decir, de alguna manera, hay un intento por desenmascarar la parafernalia de los discursos con los que nos construimos –o nos construyen- de una forma teórica e intuitiva al mismo tiempo. Quiero decir que no todo está en los textos: la vida es un componente importante de este libro, y la vida se vive más allá de la teoría, se subvive –para usar un término de Rodrigo Lira- como se puede, y, en ocasiones, con una creencia febril en la honestidad. Eso es pura alma. Quizá, la pura indignación la encuentres tú por allí.
Sobre cuadernos de quimioterapia
Acabar con la poesía / incendiar el mundo (Sobre Cuadernos de Quimioterapia de Victoria Guerrero)
La escritura de Victoria Guerrero, que probablemente culmina un ciclo con este Cuadernos de quimioterapia (contra la poesía), se ha ido forjando a partir de una serie de experiencias que relacionan su quehacer poético con una práctica comunitaria. Lo que significa que su poesía está cargada de experiencia colectiva y de una política cotidiana que compromete toda sus demás actividades: como escritora y activista, como artista y mujer. Desde Ya nadie incendia el mundo, su escritura propone una poética que revela la unión entre lo personal y lo social, entre la intimidad y la sensibilidad de grupo. Una ética de la acción que no es otra que la conciencia de que esa subjetividad febril que la posee responde, también, a esa realidad que se le trata de imponer y con la que disiente día a día. Y que se va gestando en esta suerte de fábrica colaborativa de deseos donde se colectiviza la estética y la disconformidad.