De En un mundo de abdicaciones…

Mi madre tejió un mantel

A croché

En ese tiempo yo no sabía nada

Lo llevaba a todos lados

Me asombraba que tejiera en la oscuridad de un cine

Pero ella lo hacía

Y al día siguiente no sobraba ni faltaba una sola pastilla

Así era mi madre en aquellos tiempos

Una mujer extraña

Trabajaba de día y los fines de semana tejía

Me llevaba al teatro

Yo no la entendía en ese entonces

Las madres de mis amigas permanecían en casa

Cocinaban   Las recogían de la escuela   Les preparaban la lonchera

Cuando el mantel estuvo terminado

Lo puso en la mesa

Era magnífico

Pero yo en ese tiempo no lo entendí

Era complicado

Me enredaba en su delicada trama

Veía a mi madre a través de esos anteojos de hilo

Ella seguía siendo diferente a las otras:

Trabajaba de día

Bordaba los fines de semana

Y no soportaba demasiado estar en casa

Yo nunca la entendí

Quizá no supe lo suficiente

Tampoco ella me enseñó

Pensó que era demasiado para mí –o muy poco

Ahora mi madre dice que no puede hacer nada con sus manos

El mantel permanece guardado en el cajón de la cocina

Yo me llené de diplomas

Y no sé bordar